Desarrollo del Karate Kyokushinkai en México (1976-1994) – 2a parte Historia de 50 años de su llegada al país
Por: Sensei Jacobo Ramírez Chávez
Nota de la Redacción: Tras conmemorar la espectacular exhibición por los 50 años de la llegada del contacto completo a nuestro país en el Festival Mundo Japan, nos adentramos en las páginas doradas de su historia. En esta segunda entrega exclusiva para Sendero Artes Marciales, se analiza el desarrollo institucional, técnico y legal de la escuela original fundada por Shihan Gessi Krame, el linaje inquebrantable y su evolución desde las aulas universitarias hasta su consolidación en el plano internacional.
1. La Figura del Fundador: Shihan Gessi Krame
La génesis del Karate Kyokushin en México está ligada de forma indisoluble a la figura del Dr. Gessi Krame Homede. Su perfil multidimensional —mexicano de ascendencia libanesa, médico cirujano, exjugador de fútbol americano y artista marcial— constituyó el eje de legitimidad que permitió al estilo gozar de un prestigio sin precedentes en el panorama nacional.
El vínculo directo con Sosai Masutatsu Oyama fue el factor determinante para salvaguardar la autenticidad técnica de la escuela mexicana. Al erigirse como el único depositario nacional de las enseñanzas originales, el Shihan Krame garantizó que el Kyokushin en México no fuera una interpretación diluida o comercial, sino una extensión orgánica y fiel de la jerarquía japonesa.
2. Génesis y Enseñanza (1976 – 1984)
El primer recinto de práctica formal en el país fue la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Esta elección estratégica no fue menor: el entorno de la máxima casa de estudios proporcionó un marco de validación académica que distinguió de inmediato al Kyokushin de las ofertas comerciales de la época. En las áreas de la UNAM, la rigurosidad extrema del estilo fue puesta a prueba, permitiendo el surgimiento de una primera generación de competidores formados bajo un estándar de exigencia física y mental sin precedentes en la República.
La metodología de enseñanza, autorizada oficialmente por Sosai Oyama en 1976, se centró en el realismo absoluto y el acondicionamiento extremo. Un pilar fundamental de la enseñanza de Krame era la distinción conceptual entre el karate como disciplina netamente deportiva y el karate como arte marcial; para el Shihan, la verdadera naturaleza del Kyokushin residía en esta última. Esta filosofía se cristaliza en la definición que el propio fundador legó a la escuela mexicana:
“El corazón de nuestro karate es el combate real. No puede haber prueba sin combate real. Sin prueba no hay confianza. Sin confianza no hay respeto. Esta es una definición en el mundo de las Artes Marciales.” — Sosai Mas Oyama
La escuela se consolidó rápidamente como un centro de excelencia donde el realismo del combate atraía a aquellos practicantes que buscaban una validación tangible de sus habilidades. No obstante, el crecimiento acelerado de la organización en la UNAM pronto superó las capacidades de los recintos compartidos, marcando la necesidad latente de una infraestructura propia.
3. Consolidación de la Infraestructura y Estructura Asociativa (1984 – 1985)
El año 1984 marcó el paso decisivo hacia la madurez institucional con la construcción del primer Dojo diseñado específicamente para el Karate Kyokushin en México, ubicado dentro del Deportivo Apycsa. La creación de este espacio no fue solo un avance logístico, sino un acto de afirmación arquitectónica. La elegancia y mística de este “templo de iluminación” posicionaron a México como el referente más sólido de Kyokushin en el área de Centroamérica y el Caribe.
Para 1985, esta expansión se tradujo en una estructura legal formal con la constitución de la Asociación del Distrito Federal de Karate Kyokushinkai, la cual integró de manera oficial a diversos Dojos de la capital y del Estado de México.
El punto culminante de esta evolución institucional fue el ascenso del Dr. Gessi Krame al Comité Internacional de Karate Kyokushinkai, logrando integrar el selecto grupo de las seis personas más influyentes a nivel mundial dentro de la organización global de Sosai Oyama.
4. Proyección Internacional (1979 – 1992)
A diferencia de otras organizaciones internacionales, la delegación de México asistía a los campeonatos mundiales organizados en Tokio por invitación personalizada y directa de Sosai Oyama, lo que representaba un reconocimiento explícito a la lealtad, disciplina y alta calidad técnica de los alumnos formados por el Shihan Krame.
| Periodo | Evento | Desempeño |
| 1979 – 1991 | Campeonatos Mundiales (2.° al 5.°) | Participación consecutiva en Tokio, Japón, por invitación directa y personalizada de Sosai Masutatsu Oyama. |
| 1986 – 1992 | Fórmula 1 (Gran Premio de México) | 7 años consecutivos gestionando con éxito la seguridad especial del evento, laborando en las zonas críticas de pits and paddock. |
| 1989 – 1991 | FIA Sport Prototypes | Demostración de alta disciplina, control y logística en eventos internacionales de alta competencia. |
| 1995 | 6.° Campeonato Mundial | Participación en el primer mundial tras la partida de Sosai; debut de la rama femenil con la destacada intervención de la Sensei Arce. |
La exitosa gestión de la seguridad en eventos masivos de la Fórmula 1 y en los campeonatos mundiales de la FIA demostró con creces que la formación del Karate Kyokushin en México poseía una aplicación práctica y efectiva en entornos de máxima presión real. La disciplina, templanza y tenacidad exhibidas en el Autódromo “Hermanos Rodríguez” por parte del selecto grupo de alumnos y practicantes funcionaron como una vitrina pública de la eficiencia del Kyokushin, proyectando una imagen de orden y fortaleza que trascendió con fuerza los límites tradicionales del Dojo.
5. El Fallecimiento de Sosai y la Reorganización (1994 – 1998)
El 26 de abril de 1994, el fallecimiento de Masutatsu Oyama provocó un sismo estructural en la organización global. Para la escuela mexicana, el impacto fue profundamente doloroso debido a la íntima cercanía y amistad entre el Dr. Gessi Krame y el fundador. El Shihan Krame, acompañado por uno de sus alumnos más cercanos, viajó de inmediato a Japón para asistir a las honras fúnebres, marcando el inicio de un complejo periodo de incertidumbre y fragmentación a nivel mundial.
Ante la división del Kyokushinkai global en diversas facciones (IKO1, IKO2, IKO3), el Shihan Krame evaluó cuidadosamente el futuro de la legitimidad de la escuela mexicana. Aunque en su momento se consideraron opciones de gran calado técnico, como la IFK de Hanshi Steve Arneil, la balanza se inclinó hacia la continuidad institucional.
En 1998, México formalizó su adhesión a la facción IKO3. Esta importante elección estuvo marcada por el fuerte vínculo de amistad y camaradería de entrenamiento entre el Shihan Krame y el Hanshi John Taylor, entonces vicepresidente de la organización. Al ser nombrado oficialmente como Branch Chief, se aseguró de forma definitiva la continuidad del linaje original en una estructura internacional que priorizaba los méritos personales y los valores tradicionales bajo el verdadero espíritu del Kyokushinkai.
6. Legado y Continuidad Institucional
La historia reciente de la escuela original ha estado marcada por la resiliencia y la firmeza de sus convicciones. Tras el lamentable cierre del histórico Dojo Apycsa, la organización atravesó por un periodo de transición y “altas y bajas” que culminó con el establecimiento de los entrenamientos en los Viveros de Coyoacán, un espacio emblemático que se convirtió en el bastión de la práctica tradicional al aire libre.
Tras el sensible fallecimiento del Shihan Gessi Krame el 5 de julio de 2010, el liderazgo, la dirección técnica y la representación oficial fueron transferidos al Sensei Jacobo Ramírez, quien ha preservado con total lealtad la integridad de la “escuela original” en territorio nacional.
A través de sus actuales filiales operativas en diversos estados de la República y el extranjero, el linaje del Dr. Gessi Krame persiste como el único sello de autenticidad histórica. La trayectoria iniciada en 1976 en las aulas de la UNAM continúa hoy en día como el testimonio vivo de una legitimidad inquebrantable en el Karate Kyokushin de México.
Continuará…
Fotos: Cortesía.

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